El 78 por ciento de todas las aplicaciones más populares, tanto de pago como gratuitas, disponibles para Android e iOS han sido crackeadas. A pesar de este increíble volumen de volnerabilidad, la cifra ha decrecido con respecto al año pasado. Las de pago han sido las más crackeadas. Estas son las conclusiones del segundo informe anual State of Security in the App Economy. Las aplicaciones de pago son las más vulnerables. Por ejemplo, en las ‘apps’ para Android que tienen algún coste el crackeado se ha producido en el 100 por cien de los casos, frente al 56 por ciento en iOS. No obstante, las aplicaciones de descarga gratuita también han sido crackeadas, concretamente, en un 73 por ciento en Android y en un 53 por ciento en iOS (2013). De acuerdo con Arxan, la expansión en los ataques de estas ‘apps’ representa un peligro real para ambas compañías, dado el auge del uso de ‘smartphones’ y ‘tablets’ en los hogares y lugares de trabajo. «No solo los robos de IP que cuestan millones de dólares cada año, sino también las aplicaciones desprotegidas que son susceptibles de ser atacadas a través de la instalación de malware». Arxan, Kevin Morgan. El resultado de las aplicaciones crackeadas implican, aparte de esa pérdida masiva de ingresos, el acceso de cibercriminales a información confidencial, robo de la propiedad intelectual, alterar la experiencia del usuario y dañar la marca de la compañía, según Arxan.